¿La crisis del crowdfunding?

CrowdfundingEn nuestro país hay talento de sobra y Kickstarter no iba a ser menos. El gran problema al que se enfrentan los estudios españoles para publicar sus proyectos en este portal de crowdfunding es que el creador debe residir en alguno de los países permitidos por Kickstarter (no pasa igual con Indiegogo, por ejemplo).

Todo el mundo puede donar dinero a un proyecto pero sólo es posible crear uno si eres residente en Canadá, Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda, Holanda o EE.UU. Eso no evita que se creen miles de proyectos en cualquier rincón del mundo contratando los servicios de empresas que realizan las gestiones oportunas o confiando en algún amigo o familiar que resida en esos países.

Los pioneros en España fueron Gato Salvaje, desde A Coruña con su proyecto AR-K, una aventura ‘point and click’ que ya podéis disfrutar en Steam. Los que más dinero han conseguido son los gijonenses de Asthree Works con Paradise Lost, un metroidvania con una pinta excepcional. Candle, de los turolenses de Teku Studios superó los 50.000 dólares con su propuesta de aventura y plataformas y Dead Synchronicity: TCT de los madrileños Fictiorama Studios también consiguió alcanzarlos por poco. Y no nos olvidamos de Gods Will Be Watching, una aventura que se financió en Indiegogo.

Las suspicacias que genera el micromecenazgo son muchas y, en algunos casos, hasta justificadas. Los mecenas que ponen su dinero no tienen ninguna garantía de que el juego vaya a ser realizado. La obligación de los creadores pasa por dar a todos los mecenas las recompensas correspondientes al dinero aportado. Pero claro, cuando el proyecto en cuestión no llega a realizarse muchas de esas recompensas son imposibles de cumplir.

Kickstarter no se compromete a que un proyecto llegue efectivamente a realizarse así que el riesgo siempre corre a cargo de los mecenas. Pero cuando las redes parecen sentenciar el modelo Kickstarter nuevos proyectos siguen batiendo récords. Star Citizen, que recaudó más de dos millones de dólares, ha continuado su campaña de donaciones alcanzando los ¡50 millones! Un nuevo récord.

Foto | Rocío Lara